lunes, 26 de marzo de 2018

Entradas cortas

Creo que el principal motivo por el que escribo entradas tan cortas es porque no pasa nada fuera de lo común en mi vida diaria. Bueno, me pasan cosas; por ejemplo mi periodo comenzó un día antes a los días festivos de semana santa. Debería empezar a considerar el contar estas cosas, parecen interesantes. Yo al menos las leería. 
En realidad nadie me lee, así que no importa. Tengo un diario donde cuento cosas turbias y bochornosas sobre mi existencia, pero esas me las reservo para mi diario porque son mías y solo mías. Y aunque no me lea nadie, no descartaré la posibilidad de que eso llegue a ocurrir en algún momento dado del futuro. Y no me quiero sentir juzgada porque soy débil, como la mayor parte del mundooooOoOOoOoO.
Bueno, algún día relataré un día entero de mi mísera existencia. 
Creo que al escribir siempre doy la impresión de ser una persona de lo más fría, pero nada más lejos de la realidad; le suelo dar abrazos a todo el mundo hasta que me odian y empiezo a resultarles desesperante. Hace unos meses desarrollé una amistad de lo más tóxica (de la que aún no me he librado) y espero no ser así para la gente a la que quiero (abrazar). 
Bueno, aún queda alguien que no ha empezado a odiarme desde hace tres años. 
Mi querida y mágica amiga Sena.

¡Por divagar me ha quedado una entrada de lo más larga! Me siento satisfecha. Y realizada. ¡Qué triste y estúpida raison d'etre! 
¡Quiero que una mujer bella me cante canciones de Marilyn al oído mientras me duermo!
Dios, estoy enferma. Casi puedes oír mi hermosa risa ahogada desde el otro lado de la pantalla, ¿a que sí? 

 

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