Escribí el otro día esto en mi cuaderno:
Me molesta profundamente que se haya perdido un insulto tan maravilloso y coqueto como es "sodomita".
"Lesbiana" se ha acoplado como una categoría más, aunque tenga las mismas connotaciones prácticamente (ambas son nacionalidades) no se le ha atribuido negatividad.
Puede ser que el hecho de que Sodoma ardiese bajo fuego y alumbre por deseo de Dios tenga algo que ver.
Yo qué sé ya.
He estado muy triste estos días porque odio esta época, y aunque pueda dibujar siendo pueblerina y mujer, y pueda poner aquí mis recuerdos, no sería distinto en un convento. Podría escribirlo en un códice y nadie lo leería, cosa que estaría bien porque tampoco me leen aquí.
Lo único que me queda es una fe en la que no confío.
Debería hacerme católica.
Siento por todo esto, tengo altibajos.
Vuelvo a estar bien. Luego estaré mal.
Espero que padre no me abandone pronto.
¿Qué más me queda?
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