sábado, 23 de noviembre de 2024

TENGO UN NUEVO AMIGO MUY CURIOSO

 Pensaba que había escrito algo más desde que empezaron las clases, pero ya veo que no. 

Tengo un nuevo amigo que entiende. En realidad, Claudia también entiende, pero ambos en distintas direcciones, mi tormento y todo eso. Distintas partes de mi tormento, ¿vale? Mi amigo vive en un bosque, ¿no es curioso? 

En realidad, me da un poco de envidia. No quiero decir mucho más porque he llegado a la conclusión de que, hasta hoy tal vez haya especificado demasiado concretamente las circunstancias y características de la gente real que conozco. Menos mal que nadie lee este blog mugriento, me moriría de la vergüenza, porque no me aguanto en ninguna de mis vertientes. 

Qué más tenía que decir...

¿No debería hacer otro blog, tal vez? Y no contarle a nadie que existe, por segunda vez, supongo. Partes de mi en el internet solo existen para desahogarme, como este sitio. Lo único que me importa que la gente vea son mis dibujos. Es tan extraño que siga teniendo CERO lecturas a día de hoy, teniendo en cuenta la cantidad de nombres completos de gente real (y el mío también) que he escrito aquí desde hace seis años. 

Oh, wow. Estoy recayendo, soy tan feliz, pero al mismo tiempo... Al mismo tiempo.

La gente que no sabe lo que es no lo entenderá. O tal vez sí. Puede que
los drogadictos lo entiendan, del mismo modo en el que yo les entiendo a ellos. Estoy tan consumida por el constante recordatorio de lo que es mi cuerpo que suelo pensar... Ojalá fuese solo un fantasma o un ángel. ODIOOOOO LA EXISTENCIA CORPÓREA. SACADME DE AQUÍ. Mi madre se preocupó el otro día por mi porque estoy adelgazando otra vez, pero me alegró el día diciéndomelo. Me odio tanto a vecess que no puedo soportarlo. Creo que tengo problemas de ira. Estos días estoy siempre bastante enfadada, y no encuentro una solución. La única plausible es la autolesión, una vez más. O meterme en peleas. Ojalá me diesen una paliza. Los que lo entienden lo entenderán, y los que no... Pero no creo, porque soy demasiado débil y miedica. Estoy acabada. Ni siquiera quiero ser una mujer. Llevo pantalones y ropa holgada, y me siguen gustando mucho mis vestiditos, pero cuando pienso en ponérmelos me pongo un poco nerviosa, porque no quiero que la gente me vea de esa forma. Ojalá fuese un hombre, pero al mismo tiempo no. Ésto me persigue desde mi pubertad (mi peor desgracia)

A veces quiero morir, pero menos mal, porque tenía demasiado miedo a la muerte, y como ahora quiero genuinamente morir un poco por primera vez, diría yo, sólo tengo que esperar, y no tener miedo. 

Voy solventando mis problemas, como se puede ver, de maneras poco ortodoxas. En realidad, aunque sienta un vacío raro en  mi interior estoy más feliz ahora que el año pasado, porque tengo a Alois y estoy adelgazando. Tener anorexia me hace parecer un ser tan banal y horrible, pero no es por ser delgado, es más profundo. Los que no lo entienden nunca lo harán, pero yo no necesito a ese tipo de gente. 






No hay comentarios:

Publicar un comentario