lunes, 6 de abril de 2020

Japón y Francia

Estos últimos días he estado pensando en la relación extraña entre el arte francés y japonés. He pensado en Yukio Mishima, y en que me muero por releer Confesiones de una Máscara . Lo que pasa es que no estoy en casa, pero sé que cuando vuelva lo leeré. O a principios del curso que viene, escondida en la biblioteca (¡Tienen biblioteca!) entre los recreos, porque es una bonita estampa. 
Creo que debería volver a japonés, así que le preguntaré a Clara cuando tenga la ocasión. Y francés, también. Entonces daría con la mezcla óptima, estoy segura. Tengo algo extraño con Yukio Mishima, porque le odio profundamente como persona, e incluso odio lo que escribe, pero como su prosa lo embellece todo creo que me gustan sus libros. No odio todo lo que escribe, pero en Confesiones hizo una referencia a la hombría con la que no puedo coincidir. Creo que no hay nada más soso que la masculinidad, porque los hombres me aburren. Yeray Vázquez me cae bien, pero tengo que admitir que es aburrido. No, no lo es. Simplemente finge serlo. He considerado su autismo muchas veces, pero yo no doy diagnosis.
Ésta imagen es tan homoerótica que me he reído en voz alta. Aún así, tanto musculo abruma. Simplemente no puedo soportar a los hombres así. Ew.

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