sábado, 11 de abril de 2020

Nombres, de nuevo. Sólo que ésta vez no son mis nombres, si no títulos.

¡Ugh! Estoy indecisa. Soy terrible para elegir nombres, y por eso me los cambio periódicamente. No pasa sólo con mis nombres per se, si no con títulos. Soy incluso peor en los títulos que en los nombres. Éste sitio solía llamarse Engranajes, porque no se me ocurrió otra cosa, y porque pensaba que los engranajes eran bonitos (lo son). Lo cambié el otro día por Ribbon Princess Drop, porque es el nombre de las últimas tiradas de mi vestido favorito. Me parece increíblemente musical y bonito, pero no lo sé... Creo que debería cambiarlo. Echo en falta el invierno, pero no la navidad. Añoro Rusia. En realidad nunca he ido. Cuando digo que añoro Rusia me refiero a que añoro su sentimiento (que sólo me lo trae el invierno) y la tienda rusa que hay en un rincón de Amara. Es mi tienda favorita de toda la ciudad, creo. Hay otras que quiero mucho, pero la rusa guarda algo especial en mi corazón. Es una tienda merecedora de ser visitada durante el frío, y en ningún otro momento. Si hay que ir a una tienda de artículos rusos, creo que hay que hacerlo con propiedad, esmerándose en la ambientación adecuada. Recuerdo soñar entre otoño e invierno en ir allí, vestida de blanco con mi vestido favorito. Aún no lo tenía, y pensé que nunca lo haría. Simplemente soñaba con él. 

Lo dibujé infinidad de veces, por eso ocupa un lugar especial en mi corazón... 

Creo que un día de éstos el nombre del blog cambiará a algo sacado de una canción de France Gall, pero tengo que pensar el qué. 

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