Sé que me vienen las reflexiones de madrugada y que con el cansancio debo de expresarme regular. Ni siquiera sé si se me entiende, porque no las suelo releer hasta días después, pero no importa, porque al fin y al cabo no me lee nadie. Es una ventaja.
Bueno, a lo que iba. Ésto no tiene ni pies ni cabeza, y nada que ver con nada de lo que haya dicho anteriormente, pero creo que las editoriales españolas deberían sacar ediciones más pequeñas. Me he dado cuenta de ésto mientras sujetaba una novela de Nobala Takemoto (su edición japonesa) entre mis manos, y he descubierto lo increíblemente cómoda que resulta. Y es, además, sorprendentemente ligera. Los japoneses tienen muy buen ojo con éstas cosas. Para colmo era barata. Y se sujetan con más elegancia, ¿debo continuar? La editorial que más quiero por ésto es Alianza. La adoro, y aún así siento que a sus libros les sobran algunos centímetros. Alianza cien era gloriosa, sin embargo. Nada que objetar. A lo mejor excesivamente pequeña, pero no importa. Además, tiene unas portadas preciosas. Me remonto a la entrada anterior, con Yukio Mishima. Todas sus novelas tienen portadas muy bonitas, y me iluminan el alma y calientan el corazón, porque mirarlas es como darse un paseo por el libro, y pensar sólo por un momento que yo no soy yo.
No hay mejor cosa que confesiones de una máscara, y además es autoconclusiva. De verdad que ésta edición me hace feliz. Se sostiene maravillosamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario